El problema duro de la conciencia (52)

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La araña no sabe que es una araña, tampoco «sabe» construir telarañas, simplemente las construye. Sea cual sea la puntuación de su conciencia es obvio que ese saber se encuentra integrado en sus programas motores que la llevan a construirlas aunque no sepa nada de sí misma ni de telarañas,

El problema duro de la conciencia (hard problem of consciousness) es un concepto introducido por el filósofo australiano David Chalmers en 1995 (principalmente en su artículo “Facing Up to the Problem of Consciousness” y desarrollado en su libro The Conscious Mind de 1996). Distinción clave: Chalmers diferencia dos tipos de problemas al intentar explicar la conciencia:

  1. Los problemas fáciles (easy problems):
    Son aquellos relacionados con las funciones cognitivas y el comportamiento que pueden explicarse (al menos en principio) mediante mecanismos físico-computacionales.
    Ejemplos:
  2. El problema duro:
    Consiste en explicar por qué y cómo cualquier proceso físico en el cerebro da lugar a una experiencia subjetiva —es decir, por qué hay “algo que se siente como” ser ese organismo experimentando el mundo (lo que se llama qualia o experiencia fenoménica).
    Ejemplos de preguntas del problema duro:
    • ¿Por qué ver el color rojo produce la experiencia subjetiva de “rojez” y no solo un procesamiento de longitudes de onda?
    • ¿Por qué el dolor duele subjetivamente, más allá de las respuestas neuronales y conductuales?

¿Por qué es duro?.

Incluso si tuviéramos una descripción física completa del cerebro y explicáramos perfectamente todos los procesos funcionales (los problemas fáciles), seguiría quedando un explanatory gap (brecha explicativa): no entenderíamos por qué esos procesos van acompañados de experiencia subjetiva. El problema duro cuestiona si la conciencia puede ser explicada reduccionistamente en términos puramente físicos o si requiere principios nuevos (por ejemplo, Chalmers defiende una forma de dualismo naturalista o panpsiquismo en algunas versiones). En resumen, el problema duro de Chalmers destaca que la experiencia subjetiva (el “qué se siente”) no parece deducible lógicamente de la descripción objetiva de los procesos físicos, lo que plantea un desafío fundamental para el materialismo físico estricto en la filosofía de la mente.

Chalmers no resuelve el problema duro en el sentido de reducir la conciencia a procesos puramente físicos (como pretende el fisicalismo reduccionista). En cambio, rechaza el fisicalismo y propone una ontología ampliada que acepta la conciencia como algo fundamental e irreductible. Su posición principal (desarrollada en The Conscious Mind, 1996, y mantenida hasta hoy):

  • Dualismo de propiedades (property dualism) o dualismo naturalista:
    El universo tiene dos tipos de propiedades fundamentales:
    • Las propiedades físicas (descritas por la física: masa, carga, espín, etc.).
    • Las propiedades fenoménicas (la experiencia subjetiva, los qualia).
      Estas últimas no se derivan lógicamente de las físicas; no son reducibles ni emergentes en un sentido fuerte.
  • Leyes psicofísicas fundamentales:
    Chalmers propone que, además de las leyes físicas conocidas, deben existir leyes psicofísicas básicas (similares en estatuto a las leyes de la física) que conectan estados físicos del cerebro con experiencias conscientes específicas.
    Ejemplo: cuando ocurre cierto patrón funcional/informacional en el cerebro, la ley psicofísica determina que surge la experiencia de “ver rojo”.
    Estas leyes no son reducibles a física pura, pero son naturales (no sobrenaturales).
  • Argumento clave: los zombis filosóficos:
    Chalmers sostiene que es concebible (y por tanto, según él, metafísicamente posible) un ser físicamente idéntico a nosotros pero sin conciencia (un “zombi filosófico”). Si esto es posible, entonces la conciencia no está lógicamente superveniente sobre lo físico → el fisicalismo es falso.

Evolución posterior de sus ideas

En trabajos más recientes (desde los 2000s hasta 2025-2026), Chalmers ha explorado varias teorías especulativas que intentan hacer más concreto cómo podría integrarse la conciencia en una visión científica ampliada:

  • Panpsiquismo (o panpsiquismo constitutivo):
    La conciencia (o proto-conciencia) es una propiedad fundamental presente en partículas o sistemas básicos. En niveles altos de complejidad (como cerebros), estas proto-experiencias se combinan para formar experiencias macroscópicas unificadas.
    Chalmers considera esta opción cada vez más atractiva porque evita el “problema de la combinación” de la emergencia fuerte.
  • Monismo ruselliano (o panprotopsiquismo):
    La física solo describe relaciones estructurales/funcionales; las propiedades intrínsecas de la materia son proto-fenomenicas. La conciencia surge cuando el cerebro realiza las funciones adecuadas sobre esas propiedades intrínsecas.
  • Simpatía por teorías como Integrated Information Theory (IIT):
    Colabora con Giulio Tononi y ve IIT como una candidata prometedora para descubrir las leyes psicofísicas, aunque no cree que resuelva completamente el problema duro (IIT explica estructuras de experiencia, pero no por qué hay experiencia en absoluto).

Resumen de su “resolución”

Chalmers no ofrece una solución definitiva cerrada, sino un marco teórico:

  • Rechazar el reduccionismo físico.
  • Aceptar la conciencia como fundamental.
  • Buscar leyes psicofísicas nuevas o teorías que amplíen la ontología (panpsiquismo, monismo ruselliano, etc.).

Para él, el problema duro sigue abierto, pero el camino correcto es dejar de intentar reducir la conciencia a física y empezar a tratarla como un fenómeno básico del universo, al mismo nivel que el espacio-tiempo o la materia-energía.

Teoría de la Información Integrada (Integrated Information Theory, IIT) de Giulio Tononi. La Teoría de la Información Integrada (IIT) es una teoría científica y matemática de la conciencia propuesta por el neurocientífico y psiquiatra italiano Giulio Tononi a partir de 2004, y desarrollada continuamente desde entonces (las versiones más recientes son IIT 3.0 en 2014 y IIT 4.0 en 2021-2023). IIT intenta responder tanto a los “problemas fáciles” como al problema duro de la conciencia identificando la conciencia con una propiedad cuantificable: la información integrada, denotada por el símbolo Φ (phi, mayúscula). Idea central

  • La conciencia es información integrada.
  • Un sistema físico es consciente en la medida en que genera una cantidad máxima de información integrada (Φ > 0).
  • Φ mide cuánto el sistema, en su estado actual, genera información que es intrínsecamente irreducible a sus partes: el todo causa más diferencia en sí mismo de lo que podrían causar sus partes por separado.
  • En términos simples: la experiencia subjetiva existe porque el sistema genera una cantidad máxima de información que es causalmente irreducible y que existe desde su propia perspectiva intrínseca.

Postulados principales (axiomas de IIT 4.0)IIT parte de cinco axiomas que se consideran verdades evidentes sobre la experiencia consciente, y de ellos deriva postulados matemáticos:

  1. Intrinseidad: La conciencia existe intrínsecamente (para sí misma).
  2. Composición: Las experiencias son estructuradas (tienen partes distinguibles).
  3. Información: Cada experiencia es específica y diferente de otras posibles.
  4. Integración: Cada experiencia es unificada (irreducible a experiencias independientes).
  5. Exclusión: Cada experiencia es definitiva (tiene un contenido y unos límites precisos; hay un máximo).

Cómo se calcula Φ

  • Φ se mide evaluando todas las posibles particiones del sistema y calculando cuánto se pierde de poder causal al “cortar” las conexiones entre partes.
  • El valor máximo de Φ (Φ^max) se busca en el complejo principal (el subconjunto de elementos con el mayor Φ irreducible).
  • Sistemas con alto Φ: cerebros humanos despiertos (Φ muy alto), cerebros en sueño no-REM o anestesiados (Φ bajo).
  • Sistemas con Φ ≈ 0: cereales (cereal), pilas de arena, computadoras digitales convencionales (aunque tengan mucha información, no la integran de manera irreducible).

Predicciones y consecuencias controvertidas

  • La conciencia no depende del comportamiento ni de la complejidad computacional pura, sino de la estructura causal intrínseca.
  • Sistemas no biológicos podrían ser altamente conscientes si tienen la arquitectura adecuada (por ejemplo, ciertos circuitos neuromórficos).
  • En los últimos años (2023-2024), un experimento adversarial comparó IIT con otras teorías (Global Workspace, Higher-Order Thought, Recurrent Processing) y encontró evidencia parcial a favor de IIT, aunque el resultado fue muy debatido.
  • IIT implica una forma de panpsiquismo moderado: cualquier sistema con Φ > 0 tiene algún grado de conciencia, incluso sistemas simples (aunque con experiencias muy primitivas).

Relación con el problema duro de Chalmers

  • Chalmers considera IIT la teoría más prometedora actualmente porque:
    • Intenta derivar la estructura de la experiencia (qualia space) a partir de la estructura causal del sistema.
    • Propone candidatos a leyes psicofísicas (cómo la estructura causal genera experiencia específica).
  • Sin embargo, Chalmers señala que IIT no resuelve completamente el problema duro: explica qué tipo de estructura física genera conciencia y por qué esa estructura, pero no explica por qué la información integrada va acompañada de experiencia en absoluto (el “por qué hay algo que se siente” en lugar de nada).

En resumen, IIT es una teoría rigurosa y falsable que transforma la conciencia en una propiedad física medible, y ha ganado influencia en neurociencia y filosofía de la mente, aunque sigue siendo controvertida y está en desarrollo activo. Tononi y colaboradores continúan refinándola y aplicándola a temas como trastornos de la conciencia, anestesia y diseño de sistemas conscientes.

Más allá de eso creo que la teoria integrada de la conciencia de Tononi propone alejarse de los problemas fisico-materiales del cerebro que conocemos bien y adentrarnos en la idea de que la conciencia supone una integración de lo fisico con lo fenoménico, ambos vienen en el mismo paquete. La araña sabe construir telarañas pero no sabe que lo sabe y de hecho cualquier droga ingerida por ella interfiere en esa construcción, al impulsar cambios en los patrones fisicos y motores que intervienen en su construcción. Lo que demuestra que se pueden hacer cosas con muy poca conciencia y que la conciencia no depende solo de la información.

¿Por qué Internet no tiene conciencia? mientras que una araña dispone de una mini-conciencia rudimentaria si, pero efectiva para sus fines.

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Después de leer

Conversación y debate

9 comentarios

La lectura continúa aquí: objeciones, matices, preguntas y cruces con otros textos.

  1. A su imagen y semejanza

    Interesante la teoría integrada de la información, aunque Emanuel Kant, padre de la pregunta – Como sabemos que sabemos?, no estaría muy de acuerdo, argumentaría un problema de circularidad, pues filosofaba que las matemáticas con la que se puede pretender explicar la conciencia, eran una creación de la Conciencia y, no un producto del sistema. Yo si pudiera le preguntaría a Tononi, que tiene que ver la capacidad de proceso de datos en un sistema integrado, con la experiencia de saber que sabemos?; es decir el problema de la Conciencia.

    Lo plausible de la Conciencia no local frente a la ITT, es que al ser externa responde a la pregunta de por que se pierde la conciencia en el sueño o en amnesia, coma, desmayo; la explicación es que si falla el cerebro receptor o se apaga, la conciencia no local sigue estando, a la espera de que se restaure el sistema cuando suene el despertador y, si es omnipresente, dependerá proporcionalmente su efectividad en si la araña o la planta o el radiador según capacidad sintonizadora y limitadora, pues la Conciencia no local seria vasta y abrumadora; quizás por eso la sustancias psicodélicas tiene la capacidad para des limitar por un lado y sintonizar distintas frecuencias por otro, actúan sobre el sintonizador y los filtros, resonando distorsionada mente o no. con diferentes campos de información.

    La Teoría de la Conciencia no local confronta a Kant y a Tonini.

    Que sabemos que sabemos por que nuestra identidad individual real es conciencia, una expresión local de una conciencia universal única, vamos a su imagen y semejanza.

    1. Veo que eres panpsiquista como Sheldrake. Bien. Yo creo que sabemos que sabemos porque nuestra conciencia es recursiva, vuelve sobre sí misma. Eso le da muchos puntos de phi y a nosotros una vivencia de agencia.

  2. Durante las últimas décadas, el llamado problema duro de la conciencia ha funcionado no solo como una cuestión filosófica, sino como una auténtica fuerza gravitatoria dentro del campo teórico. No se limita a preguntar por qué hay experiencia; impone a toda teoría de la conciencia la obligación de posicionarse ontológicamente frente a esa pregunta.

    En ese sentido, el problema duro opera como un atractor conceptual: cualquier propuesta que entre en el dominio de la conciencia es empujada hacia él. Si la teoría no lo aborda explícitamente, se la considera incompleta; si lo aborda, se ve forzada a adoptar una postura ontológica fuerte —reduccionista, emergentista o identitaria— antes de haber desarrollado plenamente sus dimensiones estructurales, dinámicas o funcionales.

    Esta presión tiene un efecto distorsionador. Reduce el espacio intermedio de investigación, penaliza los marcos descriptivos que delimitan su alcance sin pretensión metafísica, y premia aquellas teorías que ofrecen cierres ontológicos totales. Así, el problema duro deja de ser solo una pregunta filosófica y se convierte en una barrera estructural que condiciona la evolución de las teorías.

    La trayectoria de IIT hasta su versión 4.0 puede interpretarse como un ejemplo paradigmático de esta dinámica: un modelo inicialmente estructural y formal acaba desplazándose hacia una identidad ontológica explícita al intentar resolver el problema duro de manera definitiva y lo declara explícitamente: El hard problem era un pseudo-problema generado por adoptar perspectiva extrínseca. Se produce un cambio ontológico debido al atractor.

    ¿Es posible cerrar el problema duro sin un gesto ontológico de ese tipo?

    No se trata necesariamente de un error técnico, sino de la consecuencia de la atracción ejercida por esa exigencia fundacional.

  3. Vivencia de Agencia

    La conciencia no local no pone en duda una mentalización recursiva en base a lo que sintoniza, filtra y procesa, junto a un Phi de integración. No, en lo que esta en desacuerdo es en conceptuar a ese proceso como Conciencia en base a la creencia de que ello produce una vivencia de agencia.

    La conciencia no local individual es a imagen de la conciencia global, el espacio y a la vez el observador que transforma las posibilidades cuánticas en hechos físicos, ofreciendo el escenario teatral que unifica la totalidad de la información que el cerebro trato de manera fragmentada, el sonido por aquí, el color por allá, sensaciones, intuiciones, pensamientos, etc…

    A ese unificar y observar/colapsar es conceptuado como Conciencia. Y yo añado, gracias a que es así, por que independientemente de los fallos del sintonizador o de su necesidad de apagarse, el que esa conciencia no local individual sea independiente de la maquina y sus maquinaciones integradoras y recursivas, proporciona la continuidad de Ser, si no la renovación celular cada 7 años, no permitiría sentirse la misma persona.

    La fuente es estable y no local, aunque el receptor sea cambiante, torpe o desechable., que determinara su vivencia de agencia que la fuente proporciona a todos por igual en todo momento.

  4. Experiencias cercanas a la muerte

    Estaría bien profesor que en esta serie (52) tan extensa e intensa y, de grata lectura; mi agradecimiento personal de antemano, incluyera las ECM.

    Ayer leía sobre un estudio clínico a 340 pacientes en paro cardiaco y encefalograma plano, en el cual se reportaron del total un 18% de ECM con toda la narrativa mas o menos ya conocida y, me preguntaba cual creería que seria el Phi de integración el Sr Tonini? y, lo mas importante como lo mediría?, en un cerebro aparentemente apagado, a la vez que muestran por lo que cuentan en ese transito una alta coherencia de conciencia, memoria almacenada para revisión de sus vidas, donde el saber que se sabe esta presente, sobreviviendo para contarlo. A mi me da que las ECM apuntan a una conciencia no local individual.

  5. El llamado “problema duro” aparece cuando intentamos explicar la experiencia sólo desde la horizontal de los mecanismos: circuitos, correlatos, métricas, recursividad. Todo eso es legítimo, pero es mapa: no agota el territorio. La presencia no está “dentro” del cerebro como un efecto tardío; el cerebro comparece dentro de la presencia.Por eso los qualia no son un enigma privado: el rojo no es un problema a resolver, sino una manera en que lo real se revela. La cruz lo simboliza: vertical del Ser y horizontal del mundo en una intersección. La conciencia no emerge: sostiene.Y el vino lo recuerda: la conciencia no se “explica” como composición; se participa. Si queréis tocar el núcleo del problema, cambiad la pregunta de “cómo surge la experiencia” a “quién es el que pregunta”. Ahí, la dificultad se repliega.

  6. Materialismo Woke

    El misterio de transformar materia en experiencia subjetiva, va mas allá de inferir una Teoría acertada, no se circunscribe a la ciencia; son de esas ideas básicas sobre lo que se construye el espíritu de una época por decantamiento, en tanto el materialismo del individualismo subjetivo es la lente principal con la que miramos el mundo, de aquí la defensa personal de perspectivas por afinidades mas prosaicas.

    Lo contradictorio es que uno puede entender que la conciencia emerge de la materia, que es una idea muy generalizada; sin embargo no se ha de olvidar que la materia sigue leyes físicas, por tanto nuestras decisiones estarían determinada por reacciones químicas predecibles. Lo Woke en este caso seria amnistiar de toda responsabilidad moral y ética, alguien por sus actos. No habría libre albedrio por que todo seria una ilusión creada por el cerebro para darnos una narrativa de control. Una especie de materia viva con experiencias subjetivas internas determinada por las leyes de la física.

    Esto es genial, por que tendríamos la posibilidad futura a mano de la teletransportación átomo to átomo y, seguiría siendo Yo.

    El cerebro bien podría ser el órgano del destino, pero hay que tener la mente abierta para descubrir si la Conciencia es el Capitán del barco, o una extravagante pata de palo que nos completa como maquinas biológicas.

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