En el post anterior comencé a hablar de la caja de las perturbaciones, es decir un catálogo de herramientas destinadas a excitar o calentar el sistema cerebral con el objetivo de lograr una estabilidad en el mismo, a veces puntual. Se trata de un conjunto de conductas que llevan perturbación al sistema y que pueden ser muy peligrosas para la mente del que los lleva a cabo. Otras veces —sin embargo— cumplen con ese objetivo de recocer el sistema, calentarlo, para luego, al enfriarse el sistema haya mejorado y se estabilice.
Ya veremos más abajo como a veces esa caja de herramientas contiene fragmentos o restos traumáticos que son los ladrillos con los que a veces tratamos de recomponer nuestra integridad.
Lo más frecuente es que en esa caja existan elementos banales y semánticamente neutros, la musica y la poesía, los psicodélicos o el sexo se utilizan con frecuencia para que —vía hedonística— podamos reconstruir algo que se fragmentó. Dije también en mi anterior post que el amor, precisamente por contener en sí, una ontología determinada es una opción mucho más robusta que el sexo.
Lo importante es comprender que la caja de las perturbaciones nos pertenece y podemos usar sus herramientas a voluntad, aunque no sepamos qué significan.
El sexo puede practicarse con amor o sin amor, pero es quizá la actividad humana más usada para llevar excitación y perturbación al sistema sobre todo cuando se trata de sexo prohibido socialmente. El problema es que no se puede estar practicando sexo a todas horas, y es necesario además una pareja que lo soporte. de manera que el sexo aun siendo una excitación muy potente tiene un destino muy parecido al amor, el desencantamiento y quizá el cambio de pareja.
Sin embargo el amor requiere de una ontología. ¿Qué significa esto? Pues que no nos sirve cualquiera para amar, tampoco sabemos porque somos amados por quienes nos aman, existe una sincronización que es inconsciente pero que responde a un patrón. Y ese patrón no es otro sino el amor que recibimos de niños, fundamentalmente por nuestra madre o padre. Cualquier amor posterior será un fractal de aquel amor. O dicho de otra forma, el amor es un aprendizaje precoz que todos podemos haber sentido (o no) pero que en cualquier caso se establecerá como una estructura de lo que entendemos como amor en nuestro imaginario. Nos enamoramos de algo que nos recuerda o mejor que resuena con algún rasgo de esa primera dependencia. pero lo suficientemente alejado para que no nos resulte familiar y provoque —por tanto— repulsión.
Nadie puede amar si no ha sido amado, pero sí lo ha sido, nadie podrá escapar de las condiciones —la ontología— en que fue amado.
¿Pero qué sucede con aquellos que no fueron lo suficientemente amados, no fueron escuchados, ni validados, o simplemente fueron rechazados o ignorados?
Bueno, este tipo de personas no podrán usar la tecnología amorosa para lavar sus platos sucios y tienen que hacerlo a mano: recurrir a otra cosa: generalmente usan el sexo, el trabajo o cualquier otra compulsión..
El sexo tiene —como he dicho más arriba— cierto parecido con el amor, pues el amor mismo usa del sexo como campo de entrenamiento de excitaciones regulares y predecibles. El sexo puede utilizarse como sucedáneo del amor, pero al carecer de ontología no deja de ser sino un recocido semánticamente neutro, como la oración, la música o la meditación. No sirve para todo el mundo.
El caso de Julia.-
Julia (nombre falso) era una mujer casada que conoció a un hombre en su trabajo y que poco a poco fue siendo muy importante en su vida, su atracción por él era algo que la llevó a dejarse introducir en ciertas prácticas —practicas sexuales de exhibicionismo, y juegos sado-maso— que poco a poco entraron a formar parte de su vida. Su amante grababa las sesiones en su cámara y ella contó que nunca se había sentido igual con ninguna otra pareja. Su dependencia de su amante era total, de tal forma que cuando este la dejó, entró en un cuadro depresivo muy profundo que es cuando la conocí y traté durante algún tiempo.
El asunto es que esta mujer había sido muy desatendida en su infancia por su padre, al que echaba de menos y espiaba en su despacho, para acabar enterándose de lo que hacia su padre tantas horas a solas: visionar pornografía.
En este caso podemos ver como el trauma: falta de amor se enlaza con la pornografía del padre (y de ella misma) y explica también el recurso a estos fragmentos sexuales para recomponer su integridad. Les sacó de su caja de perturbaciones y fue precisamente por eso por lo que se deprimió muy severamente al ser abandonada por su amante pues no habia terminado de componer su puzzle.
Componer un puzzle se hace por los bordes, del mismo modo el trauma se recompone por sus bordes, llegar al centro es la ultima etapa, y precisa de tiempo.
El caso de Roberto.-
Roberto (nombre falso) fue un paciente que atendí también por un cuadro depresivo profundo cuando se dio de bruces con la realidad. Era un hombre con un trabajo estable pero mal pagado y cuando le conocí tenia a su mujer embarazada. Estaba pasando pues una época muy delicada tratando de orientar su vida, tanto profesional como afectiva.. Tener un hijo, es en sí misma una situación de recocido o si se quiere de un particular estrés. Tener hijos nos cambia no solamente la vida sino nuestro cerebro entero.
El caso es que a Roberto le dio por comprarse un Mercedes, algo que hizo de espaldas a su mujer. Lo hizo porque le hacia mucha ilusión. El caso es que firmó tantas letras que no pudo atender a sus gastos que se estaban incrementando debido a su próxima paternidad y a un cambio reciente de domicilio.
Roberto admiraba mucho a su padre, uno de esos personajes «bon vivants» y bastante extravagante que viven por encima de sus posibilidades. Roberto nunca fue atendido por su padre a pesar de que había estudiado una carrera universitaria para complacerle. Quiso enseñarle el Mercedes a su padre, quiso impresionarle aunque su padre no pareció impresionado ni preocupado.
La falta de amor y validación es el trauma que ambos comparten
El asunto es que después de muchas discusiones con su mujer accedió a devolverlo sin embargo tuvo una penalización por su compra, que podemos calificar de compulsiva o al menos extravagante teniendo en cuenta su situación financiera.
En los dos casos podemos observar como sacar de la caja de las perturbaciones ciertas herramientas nos puede llegar a colapsar. Se trataba en ambos casos de restos o fragmentos traumáticos. En ambos casos, la identificación con el padre hizo de estructura a intentos de recocido del trauma que ambos arrastraban.
Y en ambos casos pagaron con creces el haber elegido esa herramienta.
La caja de las perturbaciones es muy parecida a la caja de Pandora y contiene múltiples opciones destinadas a llevar calor y excitación al sistema con tal de modificar su estructura de forma artificiosa (sin ontología) pero contiene muchos riesgos, que ambos casos nos muestran tanto Julia ccmo Roberto.
Lo importante es comprender que muchas decisiones, incluyendo a las más estúpidas, son formas de recomponer algo que estaba roto o deshilachado. Los síntomas son intentos de modificar una estructura sin cimientos sólidos.
En el próximo post abordaré una cuestión más que ha aparecido en este post: me refiero a la identificación. ¿Qué significa identificarse?. Más allá de Freud, claro.
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Cuando termines el artículo:
Paco,
Muy bueno tu post sobre la caja de las perturbaciones. Noté que entre los calentadores que mencionas no incluiste la excitación mística, que durante mucho tiempo fue precisamente lo que me calentaba a mí: una perturbación intensa pero peligrosa, porque fácilmente podía pasar de recocido a quemado.
Siguiendo tu metáfora del recocido de metales, yo cambié ese «fogonazo» por un horno de cocción lenta: mi práctica semanal en Instagram (@viaje.cromatico), programada siempre tres veces por semana, exactamente a las 12. La repetición regular y suave permite un recocido controlado, deja una huella duradera, y evita el riesgo de quemar demasiado rápido.
En mi caso, al menos, pasar de la excitación mística a una perturbación más lenta y constante parece haber sido una buena solución para templar mejor mi estructura mental.
Gracias por la reflexión, un saludo.
Bueno, no he hablado de ese calentador ni de otros como la música, a pesar de que yo fui músico hasta que me corté la coleta.
Recocido neuronal en una realidad aparte
Estas ultimas entradas están resultando muy interesantes, donde la metáfora que relaciona las emociones con un proceso técnico de optimización para encontrar un estado optimo basado en la temperatura un gran acierto; sobre todo por que rellena huecos al explicar el funcionamiento en el tiempo de ciertas experiencias.
Recocido Adaptativo
Desde mi perspectiva observo dos recocidos neuronales totalmente diferenciados, al primero lo denominare adaptativo que deviene de emociones positivas sostenidas en el tiempo relacionadas con nuestra vida en relación que apuntan a la pareja, profesión, hijos, viajes, arte, etc, y que no por ello pueden estar adornadas de coincidencias y encuentros azarosos y extraños, incluso mágicos, que hacen de la vida un lugar amable donde desarrollarse mas equilibradamente; todo dependerá de las porciones de bombones que a cada cual le toque.
Recocido Explosivo
Al segundo tipo al que llamare explosivo multiplica exponencialmente el recocido neuronal por su intensidad implícita y su aumento de alta tensión energética, lo que implica pagar un precio de alta peligrosidad,, pues pone patas arriba la propia vida y de adaptación difícil, donde la recompensa es proporcional a lo que esta en juego, esto es sin lugar a dudas la mayor historia jamás contada, siempre y cuando tenga un buen fin y como un afluente acabe desembocando en un proceso adaptativo equilibrado pero mas amplio que el anterior. Quizás este recocido explosivo sea metafóricamente hablando a imagen de la forja de un metal como el hierro, donde podríamos extendernos aprovechando los diferentes métodos de forja para conectarlos con las diferentes experiencias y resultados. Accidentes, enfermedades y viajes psicodélicos y, en menor medida las ECM pues son puntuales, son vías de acceso.
Traumas
A las experiencias psicodélicas hay que darlas de comer aparte, son personales e imposibles de abarcar, pero solo un apunte que viene a colación de lo leído. Lo psicodélicos bajo mi punto de vista, mejor naturales que sintéticos, me ofrecieron entre muchas unas experiencias relacionadas con un evento traumático en la niñez; lo realmente curioso es que esa misma experiencia traumática fue abordada de manera diferente por dos sustancias naturales. A través de la Ska Pastora fue como viajar en el tiempo al pasado y revivirla in situ, sin embargo con la Ayahuasca hizo algo impensable, recrearla cono si fuera una obra de teatro en vivo y en directo, siendo los actores las personas que me acompañaban en ese momento.
Plasticidad cerebral
Parece ser que la capacidad de plasticidad cerebral es enorme pues se puede pasar desde un síndrome de vivant no congénito temporal o permanente, a desarrollar una capacidad para observar patrones y conexiones que demuestran que todo esta conectado, o un poco de ambas además de experimentar una realidad aparte, donde energía y asombro van de la mano retroalimentándose.
Un caso extremo
https://www.xlsemanal.com/conocer/20140817/genio-accidente-7516.html
https://carmesi.wordpress.com/2009/09/06/la-enantiodromia-freud-y-jung/ La enantiodromia: Freud y Jung – La nodriza de las hadas y el rey carmesí
Seres Luminosos
Y tanto profesor, ni siquiera somos conscientes del tesoro energético atorado en el inconsciente una vez hemos sido domados, socializados, disfrazándonos y reprimiendo nuestra autentica naturaleza para ser queridos, aceptados y la necesidad de pertenencia, eso sin contar el ser violentados cuando mas vulnerables e inocentes somos.
Somos seres luminosos a los que les fundieron los plomos y, eso si es un apagón en toda regla, nos dejaron con un hilillo de energía para ir tirando. Pero aun así la gran historia jamás contada sigue escribiéndose, aun queda algún que otro capitulo por ser redactado y, donde todo riesgo es poco para algo que esta mas allá de la razón y que no parece estar muy cuerdo, y ese aunque a mi me cueste entenderlo es el verdadero tapado.
Por cierto se me olvidaba, hay dos peliculas protagonizadas por Ben Affleck «El Contable» y el «Contable 2«, que tienen como eje central el síndrome de vivant y el autismo, además de ser buenas peliculas. Ambas en Prime.
Estimado Paco,
Tras revisar a fondo tu serie sobre la antidimensionalidad, confirmé que Viaje Cromático opera como mi propia nave Contramedida: un artefacto neuroestético diseñado para reinstaurar cohesión allí donde la mente corre el riesgo de colapsar en un caos antidimensional. Permíteme exponerlo con mayor rigor científico y enlazarlo con el pensamiento de varios referentes de la neurociencia contemporánea. 1. Color como estabilizador de la dinámica cortical
La secuencia cromática actúa como un andamiaje sensorial que regula la energía psíquica. Desde los hallazgos de Hubel y Wiesel sabemos que la corteza visual primara codifica bordes y contrastes, mientras que el área V4, descrita por Semir Zeki, se especializa en la constancia de color. Al presentar gradaciones de tono en un flujo rítmico, el proyecto induce un estado metaestable —en términos de Walter Freeman— donde la actividad oscilatoria se sincroniza y evita transiciones caóticas. 2. Sincronía junguiana y comunicación‑por‑coherencia
Jung habló de sincronías acausales; a nivel neural, algo análogo ocurre cuando diferentes regiones se acoplan en fase, favoreciendo la “comunicación‑por‑coherencia” que describe Pascal Fries. La publicación de cada color en un instante preciso crea una marca temporal que el cerebro registra como evento predictivo (teoría del predictive coding de Karl Friston). Cuando un estímulo externo —una prenda, un logotipo, un paisaje— coincide con ese color, la psique lee la coincidencia como significativa. Tal lectura es reforzada por la red de saliencia (Seeley et al.), que etiqueta la ocurrencia como relevante y la integra con la memoria autobiográfica. 3. OM y entrainment multirritmo
El mantra OM introduce una oscilación auditiva de ~136 Hz que favorece la sincronización tálamo‑cortical (trabajos de György Buzsáki sobre ritmos gamma). Esa coherencia rítmica se acopla al ciclo cromático, generando un entretejido audiovisual que incrementa la integración de la información (IIT de Giulio Tononi). El resultado es una sensación de unificación consciente que contrarresta la fragmentación que describías como “destrucción de Dios”. 4. Fotografía emocional y teoría de los marcadores somáticos
Cada imagen de luz —sin rostros, pero cargada de atmósfera— reactiva los marcadores somáticos de Antonio Damasio: patrones viscerales ligados a experiencias previas que orientan la toma de decisiones. Al vincular cada foto con un color‑tiempo específico, el proyecto reescribe esos marcadores en un nuevo contexto de seguridad, algo que Jaak Panksepp consideraría un upgrading de los circuitos afectivos básicos (SEEKING, CARE, PLAY). 5. Inteligencia artificial como prótesis noosférica
Siguiendo la tesis de la mente extendida de Andy Clark, empleo IA generativa para ampliar la paleta y ofrecer variaciones que mi propio sistema biológico no produciría a la misma velocidad. El algoritmo funciona como colaborador degenerativo en el sentido de Gerald Edelman: múltiples rutas equivalentes generan un resultado robusto, protegiendo al sistema frente al estancamiento creativo. Convergencia final
En tu metáfora, la Contramedida abre un corredor seguro entre el caos y un nuevo orden simbólico. Viaje Cromático implementa ese corredor con herramientas neurocientíficamente fundadas:
Así, las “casualidades” percibidas no son meras anécdotas, sino huellas de un orden implicado (Bohm) que la psique detecta cuando su maquinaria predictiva y sus ritmos internos se alinean con el entorno. Al desplegar color y tiempo como vectores de esa alineación, Viaje Cromático se convierte en una brújula neuroestética que restituye dimensiones de significado y guía la conciencia hacia un plano de mayor integración.
Un abrazo,
Om Play
Termino mi noche Argentina con tres citas de Vernor Vinge:
“The essence of real creativity is a certain playfulness, a flitting from idea to idea without getting bogged down by fixated demands.”
«La esencia de la creatividad auténtica es cierta actitud lúdica, un revolotear de idea en idea sin quedar atrapados en exigencias fijas»
“Within thirty years, we will have the technological means to create super-human intelligence. Shortly after, the human era will be ended.”
«En un plazo de treinta años dispondremos de la tecnología necesaria para crear inteligencia sobrehumana. Poco después habrá terminado la era humana»
—The Coming Technological Singularity (ponencia, 1993)
… que puntería!!!
Hay gente que está investigando sobre el cromatismo de la luz (luz roja o azul) como este señor https://x.com/ntfabiano/status/1933485103344238837?s=46&t=mNAUQlgVdsuXwEeIJXb_xA
Esta conversación me retrotrae a el siguiente post: https://pacotraver.wordpress.com/2013/12/14/el-trastorno-bipolar-una-bifurcacion-entre-adaptacion-y-patologiay-ii/
¿Será mi viaje cromatico un intento personal de vivir en una eterna primavera, con sus vibrantes colores, y sin excesos de azul?