¿Por qué escribimos?

Los que leyeron mi ultimo post ya saben a estas horas cual es mi teoría acerca de porqué leemos, pero este texto quedaría cojo si no fuera seguido de otro que le complemente: la pregunta en este caso no es un para qué sino un por qué. ¿Por qué escribimos?

Bueno hay muchas razones, pero lo importante es comprender que escribir no es lo mismo que hablar. Hay mucha gente que dmina la dialéctica pero no sabe escribir, otros solemos quedar mal en los vis a vis, en TV o en los podcast. La razón es que la memoria no es tán agil como cuando uno de joven pero hay otra razón. Las ideas en el pensamiento se encuentran agrupadas, en dstintos niveles de complejidad, hay plataformas orientadas jerárquicamente y no hay más remdio que sentarse a escribir si uno quiere ordenar las ideas. Las ideas aparecen en nuestra consciencia como algo que perturba el hilo de la argumentación, como un solapamiento. es por eso que cuando las escribimos las organizamos las arreglamos, las clasifiamos y al hacerlo ganamos algo y tambien perdemos algo.

Ganamos comprensibilidad, y sobre todo un curso lineal donde las palabras aparecen ordenadas en renglones y parrafos. Algo que nos permite seguir el argumento. Sin embargo al pasar de lo caótico a lo lineal se pierde mucha información y es por eso que existe la literatura y sobre todo la poesia que es seguramente el género más cercano a lo abstracto. Muy parecida a la musica, pues la musica no significa nada pero nos concierne.

Naturalmente hay gente que escribe por vanidad, el goce de publicar un libro está en la mayoria de los casos de vocaciones de escritor. Una vanidad que no es ajena al libro como fetiche. Algo que se guarda como si fuera sagrado, que se muestra y se manosea. Debe ser por eso que la mayor parte de la gente dicen que prefieren el libro de papel al libro electrónico. Sucede algo parecido con el vinilo y los CDs. Existen coleccionistas de vinilo pero no coleccionistas de CD. A la musica electrónica (el mp3-4) le falta el ritual de poner el disco en un giradiscos y sobre todo le falta la portada.

La portada de un vinilo es un ejemplo de ese fetichismo que tanto nos gusta, portadas que son a veces verdaderas obras de arte, tanto que enmudecen al texto musical propiamente dicho. Con los libros de papel pasa un poco lo mismo: existen portadas que llaman la atención del comprador más allá del tema que pretenda explorar. El color, las figuras, el papel, la contraportada forman parte de fetiche de forma más significativa de lo que creemos. 

La vanidad si, pero también la necesidad de poner orden en nuestros recuerdos, organizarlos según la flecha del tiempo, siempre de detrás adelante, como si el tiempo tuviera una dirección dada.

Lo cierto es que escribir tiene efectos terapéuticos sobre quién escribe. De hecho muchos psicólogos piden a sus pacientes que escriban sobre su trauma o un acontecimiento cualquier de su vida con efectos. Y no cabe duda de que esos traumas mejoran en el momento en que los ordenamos en nuestra memoria. Opera del mismo modo que el movimiento pues las emociones son eso: movimiento, bailar o practicar deporte tiene el mismo efecto que escribir, pues escribir es mover las cosas de sitio.

Y por último escribimos para olvidar, es como si al escribir algo lo diéramos por perdido. Me sucede con cierta frecuencia que al encontrarme de bruces con un post mio antiguo, me parece irreconocible mi autoría. Es como si al haberlo enterrado en la historia de este blog, hubiera desaparecido. Me sucede que a veces he de volver sobre ideas que quedaron inconclusas en la primera intentona o que tienen mucho más recorrido del que presumía.

De manera que escribir es una tarea inacabable y les diré porque lo hago yo: Lo hago para saber lo que sé. Pero sé de otra manera, un dar por sabido, que es en realidad una presunción por mi parte. No hay que dar nunca nada por sabido incluso algunas personas que mantienen un blog pueden resultarnos muy interesantes al obligarnos a contemplar algo desde otro punto de vista, incluso de cosas que ya sabemos.

Nota para mis lectores.-

Me he puesto a escribir una novela. una ficción novelada de manera que estaré un tiempo sin aparecer por aquí. Podéis encontrarme en X o escarbar en el blog

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Después de leer

Conversación y debate

4 comentarios

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  1. Estoy muy deacuerdo y me siento muy reflejada.
    -Escribir para poner en orden ideas
    -Para tomar conciencia y
    -Para expurgarnos «ciertas bolitas de pelo» que se nos atragantaban.
    Yo cuando me releo,veo que ya no soy la misma persona que escribió algunas de esas entradas,algunas incluso veo cómo estaban influidas por corrientes dominantes de pensamiento y algunas las he borrado,porque ya no me identifico en nada con esas ideas…Podría cambiar algunas que dejé para que se ajustaran a quien soy ahora…pero somos quienes somos gracias a quienes fuimos.
    Un saludo Don Paco.

      1. Pues para mí así es.😊 Hay veces que siento dolor o no sé etiquetar lo que estoy sintiendo con respecto a una situación que me parece confusa y lo escribo, y en lugar de hacerlo en un diario,lo escribo en mi blog…es como el que echa una botella al mar ☺ y no pidiendo ayuda, sino como una forma de organizarlo, etiquetarlo,aprender d y luego lo dejo marchar.Escribirlo ya hizo la función que tenía que hacer y es con lo que me quedo,el resto que vuele libre…y quizá pueda ayudar a otra persona😊. Un saludo 🤗

  2. Absolutamente identificado con lo que comentas en esta entrada… El sabor a «fetiche», nos guste o no, es inconveniente sacarlo de la discusión. Escribir es un gimnasio mental… Si te pones con boberías se nota y te pones en riesgo. Escribir te obliga a cierto rigor intelectual que no atropelle el alma.
    Encantadora tu entrada, gracias por compartir.

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