Spinoza y la neurociencia

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Spinoza

Baruk o Bento Spinoza fue uno de los filósofos de la ilustración menos conocidos si lo comparamos por ejemplo con Descartes, coetáneo suyo y vecinos ambos de Amsterdam. Lo cierto es que las ideas cartesianas han tenido mucho más éxito – a pesar de ser falsas- que las spinozianas por las razones que más abajo contaré.

El siglo XVII fue el siglo de las luces y aunque fue un siglo plagado de genios, la hegemonía de la Iglesia y el tipo de pensamiento dualista que preconizaba Descartes era el «políticamente correcto» como hoy es la ideologia woke, tanto que ha llegado hasta nuestros dias contaminando la mente colectiva. No hay que olvidar que el propio Descartes, Galileo, Leibniz, Newton, Locke, Rembrandt, Huygens, Shakespeare o Pascal vivieron en ese siglo y algunos de ellos incluso se conocieron entre sí pero tampoco hay que olvidar que Europa se encontraba metida en guerras religiosas, locales e imperiales. España se encontraba bajo la tutela de la Inquisición mientras Felipe IV andaba a la greña contra los catalanes. El mundo era tormentoso, dominado por el fanatismo religioso, la ignorancia, la superstición y los monarcas absolutistas.

En este sentido puede afirmarse que Holanda era una isla de progreso. Los holandeses -como ahora- solo estaban interesados en trabajar y en los negocios. de manera que no es de extrañar que los judíos sefarditas que huyeron de España o Portugal encontraran acomodo en aquel país que precozmente adoptó la República como forma de gobierno. Los judíos aportaron a los calvinistas holandeses una amplia experiencia en el comercio y los negocios, de modo que los Spinoza se adaptaron bien en aquel entorno tolerante con las prácticas religiosas de los judíos mientras mantenían una cerrazón visceral contra los católicos y los españoles.

Spinoza era óptico y trabajaba en un negocio familiar, dedicado a fabricar lentes. Un negocio próspero que le costó al fin, la vida. Spinoza murió de silicosis a los 44 años. El cristal había pavimentado sus pulmones hasta obstruirlos del todo.

Hay un Spinoza político, otro teólogo, otro filósofo de la moral y otro Spinoza que es el que nos interesa en este post que es el Spinoza naturalista. El Spinoza precursor de la neurociencia.

El aspecto naturalista de Spinoza es poco conocido y es gracias a Antonio Damasio que escribió el libro anteriormente citado «En busca de Spinoza» que hemos llegado a conocer los conceptos y las ideas de este hombre excepcional que fue perseguido, prohibido y «ninguneado» por los poderes eclesiásticos y no me refiero tan solo a los católicos sino también a los de su propio origen: los judíos. Spinoza fue expulsado de la sinagoga por mantener opiniones distintas a las que proclama la Torá. De hecho sus restos reposan en un cementerio calvinista de la Haya.

Se opuso también a su colega Descartes en su idea esencial: materia y mente eran la misma cosa, procedían ambos de una misma esencia. Spinoza era un monista radical, y para él la mente no era sino la idea que manteníamos sobre el cuerpo (Spinoza no habla del cerebro sino del cuerpo).

¿Era ateo Spinoza?

La idea esencial de Spinoza -un adelanto de Darwin y de la teoria de la selección natural- era que Dios -al contrario de lo que la gente imagina- no es una persona, ni siquiera una voluntad o un proyecto que dirija la «creación», sino la consecuencia directa, la manifestación de la «esencia» en un continuo despliegue de complejidad. En este sentido la esencia se manifestaría a través del «conatum«, es decir un movimiento de autopreservación que se manifestaría desde las reacciones mas primitivas de los animales más simples hasta los mas complejos, un empeño biológico ciego que trata de mantener el despliegue constante de la vida pero sin el propósito de un Creador, algo más cercano al concepto de entelequia que tanto se parece al diseñoide de Dawkins y que se opone al de diseño inteligente. El «conatum» es un concepto muy parecido al de fitness (eficacia biológica), pero quizá más al despliegue bergsoniano del élan vital. Personalmente no les encuentro ninguna diferencia salvo que el concepto anglosajón ha tenido mucho más éxito científico que el «conatum» spinoziano.

Esta idea del conatum:. un impulso ciego sin propósito voluntario pero con «telos», es decir con una «dirección», como «algo que tiende a», es el responsable de que exista en todas y cada una de las mentes humanas y animales una tendencia no sólo a la autopreservación del individuo y de la especie sino también, una búsqueda de -diríamos hoy- de sentido y de bienestar, de felicidad.

Pero al contrario de Kant, Spinoza nos propone algo nuevo: oponer una emoción a otra emoción y vencerla desde la intensidad de la primera. Así la alegría seria el antídoto de la tristeza, la castidad de la lujuria, etc.

Mientras Kant mantenía que las pasiones humanas podían contenerse a través de la razón, la idea de Spinoza es combatir una pasión por otra emoción de sentido opuesto que la neutralice.

La palabra ateo es de reciente aparición y lo que Spinoza defiende es la idea de que la mente humana es a la vez mortal e inmortal. Pasajera y eterna. Es pasajera en tanto que muere con el organismo que la sostuvo, pero es eterna en tanto que la esencia se reproduce una y otra vez en un organismo vivo y se manifiesta a través de esa manía de duplicarse a si misma, autoprotegerse y en esa aspiración tan humana hacia la felicidad.

En este sentido el Dios de Spinoza es la naturaleza en sí misma y no un creador antropomórfico pensado por el hombre como dador de sentido a la vida. Dios para Spinoza es un mandato biológico: un «creced y multiplicaos» un «vive de acuerdo con una conciencia moral», un estado de cosas que recuerda vagamente a la idea de Democrito de la eutimia. La felicidad no es una compensación por haber sido bueno o cumplir con las leyes o los mandatos de la colectividad, sino que es un fin en sí misma.

Se es feliz cuando ser feliz no es una compensación sino un hallazgo.

En conclusión, las ideas de Spinoza se encuentran plenamente vigentes en la ciencia actual si bien su nombre ha sido amputado de todos los predecesores del naturalismo científico y sus conceptos triturados para imponer otros procedentes del mundo anglosajón. Su idea principal, sin embargo es la única que se sostiene en el discursos cientifico y que puede ponerse en forma de una ecuación:

Dios = Tiempo+ Selección natural+ Azar

Este es el Dios es que el que Spinoza creía aun antes de que Darwin propusiera la única teoría biológica que se sustenta en datos y observaciones: que todo procede de algo anterior, que fue selecionado por contener innovaciones compatibles con el medio ambiente y que esta selección precisó de tiempo (contado en eones) a fin de dar con los diseños compatibles con la vida.

Compatibles con la esencia.

¿Hay una psiquiatria spinozista?

Forzando un poco la imaginación podriamos responder si, a esta pregunta:

1. Superó el dualismo mente-cuerpo

En el siglo XVII dominaba la idea de René Descartes:

  • mente = sustancia pensante
  • cuerpo = sustancia material.

Spinoza rompe con eso.

Dice que mente y cuerpo son dos expresiones de la misma realidad.
No interactúan como cosas separadas; son el mismo proceso visto desde dos perspectivas.

Esto se parece mucho a lo que hoy se llama en filosofía de la mente:

  • monismo
  • teoría de identidad mente-cerebro
  • naturalismo.

2. Desarrolló una teoría sistemática de las emociones

En la Ética demostrada según el orden geométrico, Spinoza hace algo muy poco habitual en su época: clasifica y analiza las emociones como fenómenos naturales.

Explica:

  • cómo nacen los afectos
  • cómo se combinan
  • cómo cambian
  • cómo pueden transformarse.

Es casi una psicología estructurada siglos antes de que existiera la psicología científica.


3. Explicó la mente mediante causalidad

Spinoza sostiene que los pensamientos y emociones tienen causas.

No aparecen por:

  • pecado
  • voluntad libre absoluta
  • intervención divina.

Sino por cadenas de causas naturales.

Ese enfoque causal es exactamente el que hoy utiliza:

  • la psicología
  • la psiquiatría
  • la neurociencia.

4. Anticipó la regulación cognitiva de emociones

Una intuición muy moderna de Spinoza es esta:

entender una emoción cambia su poder sobre nosotros.

Hoy sabemos que procesos como:

  • insight terapéutico
  • reestructuración cognitiva
  • mentalización

modifican la respuesta emocional del cerebro.

Muchos investigadores creen que Spinoza intuía este mecanismo siglos antes de que existiera la neurociencia.


5. Introdujo una teoría de la motivación

Su concepto de conatus es básicamente una teoría general de la motivación:

  • todo ser vivo intenta perseverar
  • busca lo que aumenta su potencia
  • evita lo que la reduce.

Esto recuerda mucho a teorías modernas de:

  • regulación homeostática
  • motivación biológica
  • sistemas de recompensa.

En resumen

Spinoza se parece a un filósofo de la mente moderno porque:

  • une mente y cuerpo en un mismo sistema
  • explica emociones de forma naturalista
  • analiza procesos mentales causalmente
  • anticipa mecanismos de regulación emocional
  • propone una teoría de la motivación.

Por eso algunos científicos como Antonio Damasio lo consideran uno de los pensadores más adelantados de la historia en el estudio de la mente.


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Conversación y debate

5 comentarios

La lectura continúa aquí: objeciones, matices, preguntas y cruces con otros textos.

  1. Hola Dr. Traver,

    Pero al contrario de Kant, Spinoza nos propone algo nuevo: oponer una emoción a otra emoción y vencerla desde la intensidad de la primera. Así la alegría seria el antídoto de la tristeza, la castidad de la lujuria, etc.

    existían estos antecedentes:

    1)

    ¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
    Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
    donde haya ofensa, ponga yo perdón;
    donde haya discordia, ponga yo unión;
    donde haya error, ponga yo verdad;
    donde haya duda, ponga yo fe;
    donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
    donde haya tinieblas, ponga yo luz;
    donde haya tristeza, ponga yo alegría.

    ¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto
    ser consolado como consolar;
    ser comprendido, como comprender;
    ser amado, como amar.

    Porque dando es como se recibe;
    olvidando, como se encuentra;
    perdonando, como se es perdonado;
    muriendo, como se resucita a la vida eterna.

    2)
    Yoga Sutras de Swami Patanjali.
    2.33 Cuando surjan pensamientos y emociones problemáticos, cultiva pensamientos y emociones edificantes (pratipaksha bhavana).

  2. Todo matemático piensa en el cero como factor de equilibrio. +1: pasión y -1 pasión opuesta, dan cero.

    El cero, desde la visión mística, también tenía una fuerte implicancia:

    Śūnya, término sánscrito que significa “vacío”, es el origen del concepto de cero y uno de los avances más importantes en la historia de las matemáticas. En la India antigua, no solo indicaba la ausencia de cantidad, sino también una noción filosófica profunda relacionada con el vacío y el potencial. La introducción del cero permitió crear el sistema decimal posicional, haciendo posibles cálculos más precisos y complejos. Gracias a este concepto, las matemáticas evolucionaron significativamente y sentaron las bases para el desarrollo científico y tecnológico. Así, el cero no es simplemente un número, sino una idea fundamental que transforma la manera de entender y representar la realidad.

    Debe ser también su conocimiento de óptica y dioptrías que lo habrá llevado a estas mismas conclusiones.

  3. Ontológicamente Perverso

    Dios no juega a los dados en el universo de Spinoza, mas bien juega al billar americano. Una vez se pone a rodar la bola blanca del big bang el destino esta escrito y determinado matemáticamente.

    Si el Naturalismo es cierto el bien y el mal son simples ilusiones neurológicas, no existen valores morales objetivos, no existen por tanto probabilidades si no determinismo; aunque no explica como resolver el principio de incertidumbre. Aquí no hay evolución moral, solo instinto de supervivencia, esto me lleva a pensar que R.Dawkins debe ser la reencarnación de Spinoza, de lo que se trata es de propagar el ADN o, maquinas biologicas construidas por los genes para asegurar su supervivencia.

    Evidentemente su cosmovisión encaja perfectamente con el marco científico materialista, pues esta regido por la leyes de la física e impacta en un ámbito como las neurociencias, permitiendo una mas amplia visión integrando lo que nunca estuvo separado mente_cuerpo. Un ejemplo que me viene a la cabeza, es que no hay nada que produzca mas salud al cuerpo-mente que eliminar el sentimiento de culpa, al ser determinista nos libera de la carga de haber podido actuar distinto, liberando de paso al prójimo de cualquier juicio, me libro del rencor. Deja de existir el orgullo por el trabajo bien hecho. Ni orgullo ni culpa.

    Esta felicidad y alegría me parece ontológicamente perversa, me recuerda a la pelicula «La cena de los idiotas», donde los anfitriones intentan aumentar su conatus a costa de disminuir la del otro mediante una humillación determinada para evolucionar. Eso si, la trama demuestra que el tonto invitado a pesar de sus excentricidades, posee dignidad, integridad y humanidad.

    1. Gracias por tu comentario; está bien armado y toca varios puntos que merecen una respuesta cuidadosa.

      La metáfora del billar es sugerente, pero simplifica en exceso lo que está en juego. Incluso dentro de un marco spinozista —o si quieres, naturalista fuerte— identificar determinismo con “destino escrito” en un sentido rígido suele ser más una intuición psicológica que una conclusión filosófica necesaria. Que los procesos estén causalmente encadenados no implica que sean transparentes, previsibles ni reducibles a una narrativa lineal tipo “bola blanca → resultado final”. El universo, aunque determinado, no es trivialmente calculable desde dentro de sí mismo.

      Sobre moralidad: afirmar que el bien y el mal son “ilusiones neurológicas” es una tesis fuerte, pero no se sigue automáticamente del naturalismo. Que los valores tengan un origen biológico o evolutivo no los vuelve irrelevantes ni ficticios en el sentido vulgar. También el lenguaje, la lógica o las matemáticas emergen de cerebros y, sin embargo, no los descartamos como ilusiones sin más. La cuestión no es tanto si hay valores “objetivos” en un sentido platónico, sino qué tipo de normatividad puede sostenerse en un mundo naturalizado.

      En cuanto a la incertidumbre, tampoco hay una contradicción tan directa: el principio de indeterminación en física no invalida todas las formas de determinismo filosófico; más bien introduce límites a la precisión de ciertas magnitudes y abre debates sobre el tipo de leyes que rigen lo real. Convertir eso en un argumento contra el naturalismo es, como mínimo, apresurado.

      Lo de Dawkins como “reencarnación de Spinoza” es ingenioso, pero mezcla planos distintos. Spinoza no reduce la vida a la mera propagación del ADN; su noción de conatus es más amplia: perseverar en el ser no es solo replicarse, sino aumentar la potencia de existir. Ahí hay un matiz importante que se pierde cuando lo traducimos directamente al lenguaje de la biología evolutiva.

      Donde tu comentario se vuelve más interesante es en la dimensión ética-existencial: la idea de que el determinismo podría disolver la culpa, el resentimiento y el juicio. Eso, en Spinoza, no es una perversión sino un proyecto terapéutico: comprender las causas para transformar las pasiones tristes en acciones más libres (en su sentido). Ahora bien, de ahí no se sigue la desaparición del orgullo o de toda valoración; más bien se transforman. No se trata de “ni orgullo ni culpa”, sino de pasar de afectos pasivos a activos, de reacciones ciegas a comprensión.

      Lo que llamas “felicidad ontológicamente perversa” puede parecerlo si se interpreta como indiferencia moral o como una especie de anestesia afectiva. Pero en Spinoza, la alegría está vinculada al aumento de la potencia propia y, en muchos casos, también a la de los otros. No hay necesidad de humillar al otro para afirmarse; eso, de hecho, sería un signo de impotencia, no de fuerza.

      La referencia a “La cena de los idiotas” es interesante porque introduce algo que tu propia crítica parece reconocer: incluso en un marco aparentemente reductivo, seguimos percibiendo dignidad, integridad y humanidad. Eso ya es una pista de que la experiencia moral no desaparece tan fácilmente como sugiere el diagnóstico inicial.

      En resumen: tu crítica apunta a un riesgo real —una lectura empobrecida del naturalismo que vacía de sentido la experiencia ética—, pero ese riesgo no es inevitable. Hay formas de naturalismo (y de spinozismo) que no conducen a esa “perversión”, sino a una reconfiguración más exigente de lo que entendemos por libertad, responsabilidad y vida buena.

  4. La Naranja no es Mecánica

    Conclusión Filosófica

    El materialismo es una obviedad regida por las leyes de la física aplicable por tanto a las neurociencias, sociología, política, psicología, pero su conclusión filosófica de que nada existe fuera de la naturaleza es lo que es discutible, tanto como afirmar que la conciencia es una función biológica dependiente de la forma matemáticamente global del cerebro; !Bueno, eso si, falta demostrar ambas para que deje de ser discutible.

    Que mas allá Spinoza se atreva a materializar a Dios, entra dentro tb de lo discutible y, no por que sea una herejía, sencillamente niega el libre albedrio, así, sin mas, por que yo lo valgo.

    Operatividad Normativa

    Los valores como origen biológico y evolutivo, así como el lenguaje, la lógica y las matemáticas, pregunto : caen dentro de la emergencia?, que es un refugio poético?, para luego buscar una normativa que lo sostenga, donde Incluso la conciencia es emergente, olvida que igual es mas bien el descubrimiento de algo que ya estaba, no lo descarte y, como afectaría a esa operatividad?.

    El principio de indeterminación

    O esta previamente determinada la supuesta indeterminación aunque no conozcamos sus entresijos o, es probabilística?, no hay magnitudes que valgan, ni limites, ni leyes que rigen lo real, o lo uno o lo otro y, luego discutimos los detalles.

    Se ha cuestionado como afectaría que fuera probabilística a todo este castillo en el aire naturalista absolutista y generalizado?.

    Dimensión etico existencial

    Podemos considerar el afecto y reacción negativo del miedo, el de vulnerabilidad, el de culpa, el del dolor, el de finitud, el de vacío existencial, el de perdida, los enemigos a batir para transformarlas en activas y positivas?; esto que significa travestir al mensajero?, no parece mas coherente la libertad de escoger como actuar a pesar de los mismos, mas que modificarlos?, que soy una maquina biológica reprogramable ético existencial? y, a esto le llamamos reconfiguración mas exigente de lo que es la libertad, responsabilidad y vida buena?, creo profesor que esto tb es discutible.

    Una maquina biológica es una maquina, y las maquinas no tienen vínculos y, la tristeza por la perdida es la prueba de que no somos maquinas, no necesito ni quiero transformarla para ser una maquina feliz. En la cena de los idiotas es cierto que incluso en un marco aparentemente reductivo aparece la dignidad, la humanidad e integridad, pero en el excéntrico invitado, no en los anfitriones que son psicópatas funcionales, alegres, triunfadores y divertidos con un fuerte Conatus.

    Reflexión

    O somos maquinas biológicas reprogramables, o cargamos la cruz de nuestra humanidad con sus efectos negativos sin travestirlos?, solucionando aquellos que nos desgasten por desconocimiento de las leyes físicas, que tienen su espacio y lugar.

    O estamos determinados por nuestros genes y entorno o evolucionamos a pesar de ello en libre albedrio.?

    Transformo la insatisfacción con la vida en satisfacción mirándome el ombligo, o recojo el guante de esa insatisfacción que me alimenta a crear, imaginar y rebelarme contra el determinismo del entorno?.

    Yo elijo la vida, la naranja para mi nunca fue mecánica.

    https://www.youtube.com/watch?v=LekkYOvjyZs

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