La ciencia descarnada de la cultura es solo una falacia positivista que nos deja en el mismo lugar en que empezamos, la cultura sin su base neurobiológica es esóterica y da lugar a ideas periclitadas cuando no reaccionarias. El difícil equilibrio entre ambas es la tarea que me propongo con este blog.
Aqui no deben entrar los Torquemadas de la precisión o la ortodoxia. Este es un blog no una tesis doctoral, precisamente por eso este blog tiene de media 1500 lectores diarios y mi tesis doctoral ninguno.
Tampoco es un medio de divulgación científica, para eso los hay mejores, aqui el autor va a «mojarse» a anticipar hipótesis, ideas y opiniones, algo que no sólo forma parte de la libertad de Internet sino también del riesgo que el autor acepta porque sabe de antemano que está en una batalla abierta contra los deterministas y los ortodoxos de la opinión, guardianes de la fe.
Este autor leyó Ana Karenina mucho antes de ser psiquiatra por consejo de uno de sus mentores, ese fue quizá el mejor consejo que le fue dado cuando manifestó su deseo de serlo. Es por eso que sabe que existe una saber no-científico que no busca demostración pero que es tan próximo e intuitivo que es verdadero y que se manifiesta en esa clase de axiomas que llamamos creencias, algo que la ciencia siempre mantuvo en el silencio de lo no verificable.
Este blog es un blog libre, cuyos contenidos están a disposición de sus lectores y que se encuentra en expansión, sus horizontes están permanente en expansión, como la conciencia de quien lo escribe.
Como la conciencia de quien lo lee.