Dignidad: un psicocuento. Verdad, realidad y ficción.

Dignidad: un psicocuento. Verdad, realidad y ficción.

Recientemente he recibido el premio Azahar de la critica literaria a libros publicados en 2023 ( en este caso publicado por Sar Alejandria). Se premiaban tres géneros. cuento, ensayo y novela. Me ha hecho mucha ilusión ser premiado por mis conciudadanos en una asociación —la de Autores de Castellón— que congrega no solo a artistas plásticos, sino literarios, ensayistas y cuentistas y que cuenta con un numero sorprendente de buenas plumas y buenos pinceles.

Yo nunca había escrito cuentos pero había tomado del cuento o mejor de la ficción ciertos elementos para explicar fenómenos naturales difíciles de comprender en su complejidad. Por ejemplo habia tomado la licencia de Lucy para explicar el nacimiento del símbolo y como este fenómeno habia supuesto —no sin disidentes— un empujón en la civilidad.

Mi intención con este cuento ha sido desde luego pedagógica como corresponde a las fàbulas clásicas y tiene una historia detrás.

Hace unos 15 años mi mujer estaba leyendo el Principito y me preguntó si yo lo había leído. Le dije que no y ella me aseguró que debería leerlo y que me gustaría.

De manera que lo leí, pero mi mujer se equivocaba, no me gustó. Me pareció algo «naif» o si se quiere superficial. Comprendí mas tarde que había sido escrito en 1943 y que la intención de su autor había sido componer un cuento de valores que pudieran ser atractivos tanto para niños como para adultos. Lo cierto es que los niños hasta que no alcanzan cierto desarrollo solo leen en el Principito un cuento de aventuras, hace falta cierta maduración mental adulta para desplazarse a través del desierto y de los personajes que allí aparecen para poder trasplantar la ficción pura a un apunte moral como los que le suceden a nuestro aviador con los distintos personajes que el Principito le trae, producto de sus viajes por distintos planetas. Pero el cuento tiene una moraleja final que de alguna manera le acerca a los cuentos clásicos orientales tipo Nasrudin:

La verdad es invisible a los ojos, pero puede sentirse en el corazón.

Lo que más me sorprendió de este cuento de Saint-Exupery es el éxito que ha tenido y que ha aguantado mas de 80 años en listas de ventas. Es en este sentido, una obra universal que aun hoy se encuentra entre los libros más vendidos. Pero para explicar ese éxito hay que revisar nuestro concepto de ficción. ¿Qué es ficción y qué es realidad? o ¿Por qué nos interesa tanto la ficción si la ficción es precisamente algo que nunca sucedió?

La ficción no es un universal antropológico y no lo es porque en la infancia de la humanidad, los que contaban cuentos en las hogueras —viajeros desconocidos— a oyentes entusiasmados no los interpretaban como ficciones, es decir cosas que no habían sucedido o que no podían suceder, sino como realidades sobrenaturales. Hubo de pasar mucho tiempo hasta que el sapiens fue capaz de discriminar la ficción de la realidad.

Aun hoy si le decimos a un niño que el ratoncito Perez vendrá por la noche a llevarse su diente y dejarle un regalo bajo la almohada, los niños lo creen, como creen en los Reyes Magos o en Papá Noel y lo creerán hasta que descubran —hacia los 7 años— el pastel. Los reyes magos son los padres o los abuelos, pero en ningún caso existen. Algo que no impide que los reyes sigan depositando el día 6 de Enero algunos regalos aunque ya sin necesidad de escribir cartas o de dejar agua para los camellos. Dicho de otra manera: desvelar aquella ficción no impide el ritual de regalías que es, al fin y al cabo. lo que al niño le interesa.

Podemos discriminar la ficción de la realidad y aun seguir beneficiándonos de ella.

Los niños reproducen en su neurodesarrollo el mismo desarrollo cognitivo de la humanidad, en un principio realidad y ficción son la misma cosa (la conciencia primigenia) pero a partir de un determinado momento somos capaces de discriminar a ambas. Esto es la realidad y esto es mentira, es decir ficción, película, novela o cuento.

La conciencia primigenia.-

La conciencia no es un órgano de síntesis sino de separación, desune lo que anteriormente estuvo unido. (C. Gustav Jung)

Hubo un tiempo en que el mundo estuvo más vivo que el que nosotros nos representamos hoy y lo estaba porque el mundo y nuestro interior eran la misma cosa, sin separación. Y esa etapa donde no había separación entre el mundo y nosotros duró eones de tiempo, es precisamente esa la razón por la que el inconsciente nos persigue constantemente, siempre esta ahí, haciendo de las suyas, es mucho mas antiguo que nuestra mente autoconsciente. El inconsciente tiene mucha más potencia que nuestra consciencia autorecursiva (Egoico-racional), pero a cambio esta ultima «apaga» y obtura la posibilidad de vislumbrarla, del mismo modo que la luz del sol nos impide ver las estrellas. Y sin embargo están ahí.

¿Entonces por qué la ficción nos resulta tan necesaria?

Mi hipótesis es que la ficción refina la realidad, pues la realidad tampoco es la verdad sino una proyección de otra cosa:

Solo percibimos sombras, reflejos o perfiles. lo que percibimos no es la realidad sino su proyección en el mundo de los absolutos o universales (Platón)

Dicho de otro modo: la ficción contiene más dimensiones que la realidad percibida que en cierta forma es plana. Contiene sobre todo una dimensión fantástica (lo imaginario) que propone una suspensión del juicio (epojé) que se utiliza frecuentemente para iluminar zonas de la cognición que permanecen veladas o con sombras, una iluminación que nos llena de asombros como si fuéramos niños y sobre todo de lecciones sobre aspectos morales o de valores concretos que serian difíciles de exponer y comprender a partir de un relato de lo que sucedió. Lo que sucedió sucede en una dimensión y solo tiene una interpretación: la lineal.

La función de la ficción es atenuar e inhibir a la realidad refinando su perfomance.

Hay algo de la realidad-real que viene con un velo y que no podemos contemplar con nuestros recursos cognitivos y es por eso que necesitamos del relato para abrir la lata de la cognición en su versión de alta definición.

Pero el relato no es solo contar lo que pasó, sino definir personajes, situaciones concretas, relaciones entre ellos y una mínima construcción psicológica y siempre en clave fantástica o mágica no tanto realista. El realismo que cuenta historias que suceden o pueden suceder solo interesa a los lectores mecánicos o planos.

Lo que sucede no es más que un pretexto para hablar de otra cosa —el texto— que está sucediendo en otro nivel.

Es por eso que el genero realista me interesa poco, las novelas policiacas o románticas o aquellas que reproducen aspectos de la vida real me resultan aburridas o bien se parecen demasiado a ensayos periodísticos o informes policiales, y lo son porque carecen de esa dimensión —llamémosla moral— en tanto que es de aplicación práctica en la vida común.

Es verdad como dice el zorro en el Principito que la verdad es invisible a los ojos, pero para eso tenemos la ficción.

¿Y que tiene que ver ese post con el tema de mi cuento recientemente premiado?

Pues precisamente eso, es la ficción en clave noética, es decir una ficción pedagógico-psicológica que aumenta nuestro conocimiento.

La belleza y la verdad son hermanas gemelas y no pueden mirarse a la cara directamente sino bajo la amenaza de convertirnos en estatuas de sal.

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Después de leer

Conversación y debate

8 comentarios

La lectura continúa aquí: objeciones, matices, preguntas y cruces con otros textos.

  1. la ficción no nos amplía la realidad , porque todo lo cognoscente es una ficcion . La realidad es inaccesible. Solo que lo que conocemos resulta de ficciones muy verosímiles que se le aproximan bastante bien.

    DR….TODOS SOMOS DELIRANTES….pero algunos lo somos aún más y por eso nos alejamos y sumergimos en un mar de mayor simbolismo ficcional …..

      1. ?Usted necesita creer en lo delirante ? Bien sabe que el delirio es un constructor psiquiátrico para discriminar lamentablemente a muchas personas . Si usted quiere sostener ese constructo por beneplácito intelectual, allá usted con sus intereses. Por otro lado no tengo personalmente ninguna inquietud en particular de “aportar-le” a usted nada. Solo que, al igual que usted , me gusta dar opiniones y confrontar ideas.

  2. Hoy,con tiempo he leido la entrada completa;cita usted a Jung y a Platón (muy bien traidos).
    La ficción es una utopía que efectivamente como dice,refina la realidad.La utopía,en principio,no se alcanza,siempre va 10 pasos por delante de nosotros,pero nos motiva a seguir caminando.
    Lo tangible ya está conquistado en el presente,lo que ahora no es tangible pero es deseable espera a serlo.
    Los cuentos,son lecciones;valores,miedos etc. de la sociedad imperativa del momento y que tratan de funcionar como aprendizaje a través de imágenes mentales.Las representaciones ficticias que elabora cada uno es algo subjetivo,pero lo que el cuento pretende transmitir precisamente con esa narrativa «deformada»es un reflejo consciente en la realidad.(Perdón por tan extenso comentario😅) y gracias por sus escritos que siempre me hacen pensar y desarrollar ideas.🤗🤗

  3. El mundo de los absolutos o universales «Mundus Imaginalis».

    El símbolo y el mundo imaginal «Mundus Imaginalis» están estrechamente relacionados en la filosofía y la psicología. El mundo imaginal se refiere al ámbito de la imaginación donde se encuentran los arquetipos, los mitos y los símbolos que nos conectan con nuestra realidad profunda.

    Según Jung, el símbolo es una forma de exteriorizar un pensamiento o idea, y su génesis se encuentra en la semejanza, real o imaginada con lo significado. En este sentido, el símbolo es un puente entre el mundo consciente y el mundo inconsciente, permitiendo que la imaginación acceda a esa realidad profunda.

    El símbolo siempre está abierto a la interpretación. Un símbolo nunca acaba de interpretarse completamente, pues siempre requerirá de un sujeto que haga suyo el contenido simbolizado. Debido a ello, el símbolo posee un aspecto intrínsecamente personal y la experiencia del símbolo será siempre personal y personalizadora. Un símbolo por tanto, no se agota, está continuamente abierto a la interpretación. Como consecuencia de todo esto podemos afirmar que la ontología del símbolo implica una ontología de la mediación. Y una ontología de la mediación equivale a una ontología de la imaginación: las tres se relacionan de forma sustancial y se implican mutuamente.

    Nada nace como una seta en medio del bosque. Un cuento, un libro, una obra pictórica o musical, suele emerger de un lugar intermedio entre lo inteligible y lo sensible. Esa mediación es el mundo imaginal.

    Aquí dejo un You tube para quien guste profundizar en el mundo imaginal y el símbolo.

  4. El mundo bajo el paradigma material ha sido vaciado de su orden natural, donde están los ángeles y demonios?, los bosques encantados?, las hadas, duendes y los elfos?, dragones y princesas?. El sol y la luna ahora son átomos y energía. El cielo estrellado ha sido evadido. Los arboles solo son fuente de madera. Los valles y montañas fuente de minerales. Donde queda lo numinoso?, lo espiritual?, lo visionario y profético?, los mitos y leyendas?.

    Verdad, realidad o ficción?.

    Jung nos lego el Libro rojo a imagen y semejanza sincrónica del Libro rojo de Tolkien «La Frontera del Oeste», una mitología y leyendas que acabo tomando el cuerpo del Señor de los Anillos. Ambos encuadernados en piel rojo. Ambos escritos en letras negras y rojas. Ambos materializados desde la Imaginación activa, tanto es así, que Tolkien hablaba de que el era un simple traductor, transcribía lo que le llegaba.

    Al comienzo del libro rojo Jung nos muestra uno de tantos diálogos con su Alma. Un ejemplo es cuando Jung algo indignado le dice a su Alma que como podía llamar luminoso a este mundo lleno de oscuridad. El Alma le respondió que su Luz no era de este mundo, lo que desato la ira de Jung; el lloro recriminándole que el no conocía otro mundo mas que este, a lo que el Alma respondió : No debería existir por que tu no sabes nada de ello?, por que la ciencia no habla del mismo?.

    Ambos libros han sido transmitidos de generación en generación, por que mas allá de sus contenidos apuntan a ese otro mundo intermedio entre lo sensible y lo inteligible de donde se nutren los cuenta cuentos, artistas, poetas, la ciencia, las cosmovisiones religiosas y espirituales y, los soñadores visionarios; el espacio liminal del mundo imaginal.

    La herramienta que utilizaba Jung era la imaginación activa, un método o practica consistente en mantener una imagen con total atención de un sueño o visión, hasta entrar en una relación activa que le inunde de nuevas imágenes y le haga participar en todo un drama teatral; en si es otra forma de participación en un tu a tu con el inconsciente colectivo; una comunión transpersonal con el Anima Mundi donde el órgano natural es la Imaginación.

    Ejemplos similares: A pesar de perder la audición a medida que envejecía, Ludwig van Beethoven encontró una forma increíble de seguir componiendo música. Según se describe en sus biografías, Beethoven escuchaba la música en su mente, utilizando su imaginación y su corazón para sentir las vibraciones y visualizar las melodías. Esta capacidad le permitió seguir creando obras maestras, como la Novena Sinfonía, aunque ya no pudiera escucharlas con sus oídos. La genialidad de multitud de artistas la encontramos en su capacidad para conectar con esta Tierra Media mediadora y en transcribir lo que les llega.

    El mundo ha sido vaciado de verdad, de realidad y de ficción, y necesita ser redescubierto.

    Los que tengan ojos para Ver que vean y, acepten esa invitación para traer ese mundo Imaginalis de maravilla y terror y, solo a través de un intercambio, que aquellos que recorran el camino dejen testimonio de sus descubrimientos. Nada mejor que empezar por recapitular nuestras vidas e imaginarlos como un cuento, con sus canciones e historias, obras de arte que nos conmovieron, poesías, peliculas, libros de aventuras.

    El anillo único ahora esta en poder del materialismo neoliberal controlando a quien lo posee y corrompiendo su mente, bajo el ojo del gran hermano de Sauron que nos vigila a todos a través de las redes digitales. Todos somos portadores del anillo y su poder. Todos somos Frodo en un camino de sacrificio y redención.




  5. Muy interesante perspectiva, aunque el final lo percibo como inconcluso, tuve la intuicion como de ausencia de «algo que se quiso decir y no se dijo», y al escribir lo comprendo como mi deseo de escuchar algo propositivo y probablemente ese » algo más» no esta en la intencionalidad del autor

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